Como vaya yo y lo encuentre...

sábado, 28 de marzo de 2020


 ¡Buenas, queridos y queridas cuarentenials!

Quince días, dos semanas, una quincena... llamadlo como queráis, pero todos esos son los días que llevamos metidos en casa, unos con más suerte que otros por contar con patio, terraza y/o jardín, pero todos ahí, dando forma al sofá, o puliendo todos los ingredientes de los armarios para hacer esas recetas para las que nunca tienes tiempo y ahora quieres hacer; o dando una y otra vez a todos los vídeos de YouTube que ves con rutinas de ejercicios en casa y que abandonas a los 3 minutos...
¿Y que, alguien ha decidido poner orden a sus armarios? Y no, no me refiero a hacer el cambio de estación, ahora que parece que nos hemos encerrado en casa con los plumas y cuando salgamos lo haremos en manga corta (nunca la ropa de entretiempo nos duró tanto y tan poco a la vez, verdad?). Me refiero a poner orden de verdad, tanto que cuando lo termines mirarás con orgullo, te darás un beso en cada mejilla a ti mismo, y pensarás: bravo, tu armario ya puede salir en los catálogos del Ikea.

Que no cunda el pánico, no vengo a recomendaros que leáis el libro de Marie Kondo, del que seguro habéis oído hablar más de una vez, ni yo misma lo he leído... Solo vengo a contaros, ahora que tenéis todo el tiempo del mundo, como tengo yo de organizados los míos, con trucos y productos que os ayudarán a tener ese armario soñado de catálogo de revista de decoración.  
Tenía este tema en mi lista de posibles del blog, y la verdad es que me parece un tema bastante adecuado ahora mismo, todo lo que sea ocupar el tiempo nos vendrá genial; que no todo van a ser bailoteos en el salón y deberes con el ordenador, ¿verdad? Podéis decidir organizar una habitación cada día, incluso que os ayuden los peques a organizar los suyos, y así no volverán a preguntaros nunca más: mamáaaaaa, ¿dónde están los calcetines?  y os veáis obligados a contestar esa gran frase que da título a mi blog y a la entrada de hoy: como vaya yo y los encuentre... 
Primero, y aprovechando que estamos en cambio de estación, podemos aprovechar y hacer limpieza de ropa, aunque dejéis esa chaqueta vieja y tan cómoda que seguro que os estáis poniendo tanto estos días (que os veo por un agujerillo).
 Esto es muy fácil de hacer, al menos para mí. Es cuestión de hacerse varias preguntas...
¿Me vale? Respuesta fácil, ¿verdad? Que sí, que yo también dejo cada año prendas que me gustan mucho y me quedan algo apretadillas, pensando en que ya adelgazaré esos kilos que me sobran para que me quede bien otra vez. Pero esa prenda que llevas ya guardando 3 primaveras, retírala, en serio. 
¿Me la he puesto la primavera pasada más de dos veces? No... Piénsatelo. ¿Seguro que quieres seguir aplastando camisetas en tus cajones poniéndote siempre las mismas 4, colada tras colada...? Si quieres, puedes quedártelas, y el año que viene hacerte la misma pregunta, así hasta que decidas que donando la prenda haces una labor mucho mejor que seguir doblándola estación tras estación y colocándola al fondo del cajón. 
Aunque ya os digo que con el método que yo utilizo no existen las palabras aplastar ni fondo de cajón…
Y bien, una vez que tengáis claro lo que queréis conserva y lo que no, vamos a empezar colocando la ropa.
Una vez leí un truco para saber de forma real la ropa que te pones durante una temporada y la que no. En este caso, la que va en perchas. Se trata de colocar todas las perchas mirando hacia el mismo sentido, si sois maniáticos como yo, será fácil, siempre las tengo mirando hacia adentro. Y luego, a medida que te las vas poniendo colocar las perchas hacia fuera. Cuando acabe la temporada, observa tu armario, ¿ves esas perchas que siguen hacia dentro? Retíralas… han pasado 3 o 4 meses y no te has puesto nunca esas prendas. Y si vives en Castilla como yo, que el invierno dura más de 6 meses, la respuesta es más clara… La verdad es que yo no lo hago, porque nunca me acuerdo, pero me parece que proponérselo y hacerlo es una buena forma de vaciar un poquito nuestros armarios.
Aunque el tema que nos ocupa va más dedicado a los cajones, baldas y demás oquedades que a veces miramos con horror deseando que un duende nocturno haga chas y lo coloque en un minuto. Reconócelo, tú también has deseado que ese duende entre en tu casa en alguna ocasión… ¿Ves? Te has reído… lo sabía.

Cajones… esos grandes portadores de camisetas arrugadas, ropa interior hecha una bola y prendas sin clasificar que nos traen por la calle de la amargura. Bien, lo primero que tenemos que hacer es medir el susodicho, y más o menos calcular cuantas filas de camisetas nos van a caber. O jerséis, o calcetines, o lo que vayáis a colocar. Personalmente soy fan de los cajones para todo tipo de cosas, las baldas me parecen menos útiles, aunque con mis truquis también las amaréis.

Os voy a enseñar fotos de los cajones del armario de mis hijas, y también del nuestro, para que veáis que se puede hacer sea cuál sea el tamaño de la prenda, y mira que mi señor esposo utiliza la Xl o XXL incluso.
La cosa es doblar la camiseta normal, y hacer un último doblez para que quede más pequeña, haciendo un rulo, de forma que colocamos en el cajón una detrás de otra, teniendo siempre a la vista todas las prendas. Y esto sirve para camisetas, pantalones, jerséis, calcetines… lo que queráis. Seguro que ya lo conocíais, ¿verdad? Aquí una foto de mis cajones, que visualmente se hace todo mucho más fácil.


En el caso de los armarios de mis hijas tengo colocados unos organizadores de cajones que venden en Ikea, que van divinos de la muerte para ordenarlo un poco más. Pero no sufráis, ¿no podéis ir a Ikea esta tarde? Lo sé. ¡Coge todas esas cajas de zapatos que guardas en el trastero y utilízalas! También te sirven. Y además te sale de gratis ;)


    En cada cajón tengo un organizador y en el hueco que queda al lado prendas más gruesas, como jerséis, por ejemplo.



    Combinando diferentes organizadores puedes tener la ropa interior así de bien, y a ellas les facilita mucho la tarea de la hora de cogerlo e incluso colocarlo. 


    Este organizador es un específico de Ikea en la sección infantil, los huecos son más pequeños, y caben bastantes cosas.


   En este caso se trata de un hueco de armario, donde tengo el organizador normal con camisetas. Solo tienes que sacarlo y elegir la que quieres sin descolocar el resto. 

Y estos organizadores de los que os hablo (hay varios modelos, de diferentes tamaños para adaptarse a cualquier armario, solo basta con poner ‘cajas o cestas armarios’ en el buscador de la web de Ikea y te salen todos los que hay, las mías son el modelo ‘Stuk’ y las del armario de las niñas las que hay en la sección infantil especial para ellos, con apartados más pequeños) para las baldas van de lujo. Puedes ver en menos de un segundo cuál es la camiseta que tienes al fondo de la balda a la vez que ves la del medio y la primera. ¡¡Digamos no a los fondos de armario!!


Este es uno de los huecos de nuestro armario, con dos organizadores llenos de camisetas del maridín. Así caben muchísimas más que de cualquier otra forma


Y el baño… ay el baño, que gran portador de productos a medio acabar o inútiles que guardas por pena. Pero si tienes cajones, que seguro que sí, puedes hacer exactamente lo mismo, con cajas más pequeñas u organizadores de plástico que venden en todas partes. Incluso hacerte botes, como yo, con los tarros que se vacían cada día en tu cocina… es cuestión de echarle imaginación y hacer el tetris con el espacio que tengas. 


    Cajas, más botes más botes sueltos. Todo a la vista y todo al alcance.

¿Y qué me decís de la idea de meter las pequeñeces que tenemos en todo escritorio en un organizador de cubiertos? 




 ¿Y esas cajas de fresas de madera tan monas? Podría decirse que mi casa es la casa de las cajas de fresas, jaja, o incluso de gambas, aunque de esas menos que no se comen tan a menudo, jaja. Una mano de pintura, unos cartelitos y ya tenemos organizado lo que queramos: pinturas, los peines, las colonias! Mira las mías...



 ¿Veis lo fácil que lo tengo para limpiar el polvo debajo sin tener que levantar una por una?

Y todos estos trucos podéis aplicarlos a cada rincón de vuestra casa…
 Yo tengo cajas hasta en el frigo, que me hacen tener todo más accesible y así no olvidar ese bote de mermelada abierto al fondo del todo que hay en todas las casas, por ejemplo. Sí, en la tuya también, no te rías...
 Venden organizadores para todo, y por supuesto hay mil formas de hacerlos en casa con lo que tengáis, idea muy buena, por otro lado, de practicar las manualidades estos días con vuestros retoños, que siempre os pueden ayudar. Os paso algunas ideas fáciles, todas sacadas de Pinterest, mi fuente inagotable de inspiración... 



¡¡Venga, que ahora todos tenemos excedente de rollos de papel higiénico!!


Estos cajones son nivel Dios, realmente los envidio...


Separadores hechos con cartón... 



Y esto es todo por hoy. Del armario de los tuppers ya hablamos otro día, ¿vale?
Cuidaos mucho, cuidad de los vuestros, seguid en casa y recordad solo una cosa... Todo va a ir bien. 

Besos, Maria Kondas mías.  

Yess
Chapas y confinada

Publicar un comentario